domingo, 23 de agosto de 2020

sábado, 22 de agosto de 2020

GRANADA

“Granada,
tierra soñada por mí”
Agustin Lara.


Cuantas veces se le ha cantado a Granada desde todos los rincones del mundo, mil veces versionada. Realmente Granada es un sueño hecho realidad.

Paco H.g

viernes, 21 de agosto de 2020

GRANADA, UN SUSPIRO ESCAPADO DEL ALMA.

 “Las lágrimas me subían a los ojos,
y no eran lágrimas de pesar ni de alegría,
eran de plenitud de vida silenciosa y oculta
por estar en Granada”.


Solo desde la seguridad se puede hablar así de Granada, solo desde la tranquilidad pueden brotar palabras tan bellas y serenas de quién está seguro que volverá a Granada.

Paco H.

jueves, 20 de agosto de 2020

GRANADA, AUNQUE ME REPITA: LA CIUDAD SOÑADA.

Granada y la Alhambra
son el sueño de todo poeta”.



No hay ciudad que emocione a un romántico tanto como Granada, y más si ese romántico tiene alma de poeta. Granada que en cada rincón sorprende por lo que esconde: regalo para los oídos. Ciudad de luz y vida, donde el murmullo constante de la vida llega a arrebatar nuestros sentidos.
Cómo aprendiz de poeta, no puede menos que estar de acuerdo con que Granada, y sobre todo la Alhambra, es el sueño de todo poeta.

Paco H.

miércoles, 19 de agosto de 2020

GRANADA, TESORO DEL AGUA.

Las fuentes de Granada...
¿Habéis sentido en la noche de estrellas perfumada
algo más doloroso que su triste gemido?”.

Granada puede que no sea famosa por tener mucha agua, pero si porque en ella el agua se hace arte, desde el más sencillo estanquillo a la más afamada fuente. El agua se hace cristal en cada rincón de la ciudad y si cierras los ojos, hay momentos que el agua te cuenta donde estas, sin duda el agua hace de Granada el paraíso de la primavera.

Paco H.

lunes, 17 de agosto de 2020

GRANADA, CIUDAD ENAMORADA.

Que amor el del sol a la Alhambra,
que a fuerza de añorarla al ponerse,
la ha puesto toda colorada”.




No me podía resistir repetirla, pues modestia aparte, “me ha quedao mu bonica”.

Paco H.

domingo, 16 de agosto de 2020

GRANADA, DONDE SE QUEDÓ EL MISTERIO.

Granada en sí misma es una leyenda,
pues toda ella está llena de misterio,
misterios que la hacen aún
más soñada y deseada.




De Granada me cautiva su aire de misterio, de encanto, de embrujo. Granada, toda ella es un misterio, y en cada rincón, detrás de cada esquina, tras cada puerta, al final de la cuesta... cuando piensas que ya nada puede sorprenderte de nuevo, Granada te vuelve a extasiar y de nuevo tu retina querría ser una cámara fotográfica para inmortalizar cada nueva estampa.

Paco H.

viernes, 14 de agosto de 2020

GRANADA, LA CIUDAD ENAMORADA.

Si tú quisieras, Granada
contigo me casaría
dárete en arras y dote
a Córdoba y a Sevilla
Del romance Abenamar.


Hace unos días estuvimos por el Barrio de Monachil con unos amigos y llegamos todos a una conclusión: “Que bella es granada”. Echamos de menos la cámara de fotos, pues la puesta de sol sobre Granada era para inmortalizarla, suerte que cada tarde la naturaleza nos la vuelve a regalar.

Cierro los ojos y me viene un nostálgico recuerdo del Rey Chico de Granada, de Boabdil, y la leyenda del “Llora como mujer lo que no supiste defender como hombre”, más que denigrarlo, eleva su grandeza, generosidad y su gran amor por Granada.
Paco H.

GRANADA, PARA DORMIRSE.

Ciudad de la buena muerte”.
Luis Rosales



A Granada se le canta con la palabra, la música, se la reconoce con la vista, el olfato, el gusto... pero también con el silencio de una melodía que te hacer revivir melancólicos recuerdos, que te traslada a otra época de tu vida, donde los recuerdos dormidos se despiertan y los despiertos se duermen. Granada es sin duda la mejor ciudad para dormirse.

Paco H.

EL POZO AIRÓN DE GRANADA.

Cuando escribía esta entrada pensaba que si una entrada merecía estar en la etiqueta de “Curiosidades de Granada”, era sin duda la del “Pozo Airón”, que nos lo encontramos justo en el centro de Granada, entre la Gran Vía y Calle Elvira.

La primera noticia que tuve de este lugar, fue en la visita que hicimos con nuestra buena amiga Pilar para conocer la Granada de Alonso Cano. Aunque este lugar no tenía relación con la temática de la visita, no se resistió a llevarnos y hablarnos de este curioso lugar, cuando pasábamos por la Calle Elvira.






El “Pozo Airón de Granada” se encuentra en una pequeña calle de Granada, la Calle Postigo de Cuna, un callejón sin salida que te encuentras casi a mitad de la Calle Azacayas, entre la Calle Elvira y la Gran Vía. Este pequeño callejón es fruto de las transformaciones y reformas que esta zona sufrió con la apertura de la Gran Vía de Colón. Los amantes de la música conocerán este callejón, por encontrarse en él, el “Club Eshavira” la mítica sala de música en directo.


Pero volvamos al Pozo Airón.

El de Granada es uno de los más de cien parajes de la Península Ibérica relacionados con Airón o Aironis, un dios arraigado en la Hispania celtibera, antes de que los romanos comenzaran su conquista. El dios Airón estaba relacionado con las aguas profundas de pozos y lagunas, las simas… en definitiva, con el interior de la tierra. Estas simas, pozos o lagunas profundas eran los lugares donde se le rendían culto al Dios del inframundo. Lugares asociados a leyendas, romances, desapariciones de jóvenes doncellas… o como el de Granada: al desahogo de la tierra. Una sima sin fondo por donde la tierra liberaba sus tensiones internas en lugar de hacerlo con movimientos sísmicos o terremotos. Vamos… por donde la tierra “eructaba” para liberar tensiones.


Estas creencias son antiguas, pues ya en Aristóteles y Plinio pensaban que los terremotos estaban originados por una especia de vientos o soplos de las entrañas de la tierra, y que estas cavidades servían para que el Dios Airón exhalara los vientos desde el interior, por lo que cerrar estos pozos o simas impedirían su liberación y producirían movimientos sísmicos. Creencias que siguieron vigentes con los romanos e incluso hay noticias de que en la época musulmana de esta creencia, manteniéndose las costumbres y tradiciones en estos lugares.


Las primeras referencias escritas del Pozo Airón de Granada la encontramos en el siglo XVI, atribuidas a Henríquez  de Jorquera, en la que se atribuye la construcción del pozo de la Calle Elvira a los musulmanes. Este pozo debió de taparse, pues Fray Lorenzo de San Nicolás escribe, en su libro de arquitectura,  hace referencia a que los daños de los seísmos de julio de 1526, por haberse cegado el Pozo-Airón de Elvira, porque de lo contrario no se hubieran producidos daños tan grandes.


Lo granadinos no volvieron a preocuparse del tema hasta el siglo XVIII, por los grandes terremotos de verano de 1778, hasta el punto de plantearse a las autoridades locales, por el clamor popular, abrir de nuevo el pozo Airón de la Calle Elvira, incluso se llegó a encargar un informe al magistrado y oidor Gutierre Joaquín Vaca de Guzmán y Manrique, titulado “Dictamen sobre utilidad o inutilidad, de la excavación del Pozo-Airón, y nueva abertura de otros pozos, cuevas y zanjas para evitar los terremotos”. Las conclusiones de su dictamen fueron que era demasiado costoso hacerlo sin tener las garantías de que sirviera tal esfuerzo para algo.


El Pozo Airón de la calle Elvira: ¿morada del dios ibero o apaciguador deterremotos? En este interesante artículo del Independiente de Granada, podéis encontrar más información sobre el Pozo Airón de Granada.